Tras cinco meses de intenso trabajo, debate e intercambio multisectorial, culminó formalmente la primera etapa del proceso de consulta y participación ciudadana convocado para la reforma integral del Código de Planeamiento Urbano (CPU) de San Miguel de Tucumán. La iniciativa, impulsada por la intendenta Rossana Chahla y coordinada por la Comisión Especial del Concejo Deliberante junto al equipo técnico del Departamento Ejecutivo municipal, cierra un ciclo histórico de deliberación pública que busca reemplazar una normativa con casi tres décadas de vigencia (sancionada en 1998) por un marco moderno con proyección a 30 y 50 años.
El balance de esta fase inicial da cuenta de una convocatoria sin precedentes a nivel local y nacional: a lo largo de 10 audiencias públicas, 22 presentaciones y 24 conversatorios, se involucraron más de 60 instituciones del ámbito académico, productivo, profesional, sindical y de la sociedad civil, sumando a más de 240 especialistas y representantes ciudadanos en la discusión sobre el modelo de ciudad.
El protagonismo de las instituciones y consejeros del CES
A lo largo del cronograma de audiencias, las instituciones y consejeros que integran el Consejo Económico y Social (CES) tuvieron una destacada participación, canalizando diagnósticos técnicos y propuestas estructuradas en torno a los grandes desafíos urbanos, ambientales y socioeconómicos de la capital:
- Academia, investigación y desarrollo sociourbano:
- La Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UNT (FAU) —a través de una comisión interdisciplinaria encabezada por la Dra. Natalia Czytajlo— planteó la necesidad de incorporar al nuevo código la justicia socioespacial, la redistribución de cargas y beneficios del desarrollo urbano, áreas de protección patrimonial y natural, la recuperación estratégica de trazas ferroviarias y mecanismos innovadores de participación ciudadana como auditorías urbanas y estudios de vecindad.
- Desde el CONICET y la UNT, la investigadora Paula Boldrini expuso sobre la integración sociourbana de barrios populares y asentamientos vulnerables, subrayando que la capital debe liderar políticas ejemplificadoras de hábitat sostenible. En materia tecnológica y ambiental, la investigadora Ana Gómez Marigliano (FACET-UNT / CONICET) presentó el diseño de una red de multisensores para el monitoreo en tiempo real de variables ambientales, ruido y contaminación urbana.
- Colegios profesionales y matriz técnica:
- El Colegio de Arquitectos de Tucumán (CAT), representado por los arquitectos Guillermo Soler y Ernesto Chehade, estructuró sus aportes a partir de foros de debate internos basados en los ejes de trabajo del CES. Sus ponencias hicieron foco en infraestructura de servicios, movilidad, perfiles urbanos y la necesidad de dotar a la normativa de flexibilidad dinámica para adaptarse a las transformaciones tecnológicas del siglo XXI evitando la obsolescencia normativa.
- El Colegio de Corredores Inmobiliarios de Tucumán, mediante su titular Romina Gordillo, aportó un detallado análisis sobre la demanda habitacional, dinámicas del mercado de suelo y la consolidación de nuevos polos comerciales y residenciales.
- Sector productivo, comercio y construcción:
- La Federación Económica de Tucumán (FET), en la voz de su presidente Héctor Viñuales, remarcó el valor del comercio y los servicios como motor del producto bruto local, proponiendo consolidar centros comerciales a cielo abierto de cercanía y paseos peatonales agradables (como en Plazoleta Mitre y Plazoleta Dorrego) que potencien la actividad turística y económica.
- La Cámara Tucumana de la Construcción (CTC), representada por Jorge Garber, planteó ordenar el crecimiento urbano de manera radial en torno a los hitos históricos y patrimoniales —con epicentro en la Casa Histórica— garantizando previsibilidad en las inversiones y armonía con los servicios.
- Hábitat, infraestructura hídrica y planificación pública:
- El Instituto Provincial de la Vivienda y Desarrollo Urbano (IPVDU), a través de su titular Hugo Cabral, destacó que el 37% de los barrios capitalinos provienen de planes habitacionales del organismo y propuso articular mecanismos para optimizar el parque habitacional y atender el uso de inmuebles desocupados en áreas consolidadas.
- La Secretaría de Obras Públicas municipal presentó los avances del Plan Director de Desagües Pluviales, una herramienta clave para mitigar anegamientos frente a eventos climáticos extremos y proteger las áreas de canales.
- Sociedad civil, movilidad activa e infraestructura verde:
- Meta Bici, a través de Inés González Alvo, enfatizó el principio de que “las personas son las que se mueven y no el transporte”, proponiendo perfiles de calle inclusivos para todos los modos de transporte y redes de movilidad activa para un aglomerado que concentra más del 70% de los desplazamientos cotidianos.
- La Fundación Ibatín, encabezada por Facundo Cabral, remarcó la gobernanza y el liderazgo metropolitano de San Miguel de Tucumán, exigiendo zonas especiales de protección para sectores vulnerables.
- La Sociedad Amigos del Árbol, representada por Pedro Buiatti, propuso a la infraestructura verde como pilar estructural del código para mitigar la isla de calor urbana y enfrentar el cambio climático mediante la forestación planificada.
- El Ente Tucumán Turismo, por intermedio de Marcos Díaz, subrayó el rol de San Miguel de Tucumán como nodo distribuidor del NOA y polo de turismo de convenciones, planteando una normativa con visión de política de Estado a 30 años.
El camino hacia el nuevo Código
Concluida la etapa de audiencias públicas, durante septiembre se sistematizarán las propuestas recibidas y se avanzará en las conclusiones técnicas. Entre septiembre y octubre comenzará la redacción del nuevo Código, con el objetivo de elevar el anteproyecto al Concejo Deliberante en noviembre.
Desde el CES celebramos esta instancia de participación y destacamos el compromiso de nuestros consejeros e instituciones, cuyos aportes contribuyen a construir una ciudad más moderna, equitativa, sustentable y planificada para el futuro.